La terapia presencial permite mayor cercanía entre paciente y profesional, ya que se comparte un espacio y una interacción desde la presencia tanto física como emocional.
Desde este formato podemos percibir aspectos relacionados con la presencia de esa persona, como se mueve en el espacio, se relaciona y se pueden percibir aspectos relacionados con su cuidado o forma de expresiones.
Se puede ver el lenguaje no verbal ya que vemos los movimientos de todo el cuerpo y podemos detectar claves de comunicación importantes para la sesión.
En ocasiones donde las emociones nos desbordan puede ser que la persona necesite de esta presencia y pueda ayudarle de forma más directa.
Espacio seguro y confidencial
El entorno físico de la consulta proporciona un espacio seguro y confidencial para que el cliente comparta sus pensamientos, sentimientos y preocupaciones sin temor a ser interrumpido o escuchado por otros.
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Te ayudamos
No estás solo en este camino. Da el paso hacia una mente más fuerte y resiliente.
¿Te identificas con estos síntomas?
Si estás pasando por una situación de estrés, ansiedad o simplemente sientes que algo no está yendo bien en tu salud mental quizás sea el momento de actuar.
- Sentimientos de tristeza persistente
- Ansiedad
- Problemas para dormir
- Dificultades en las relaciones
- Pérdida de interés en actividades que antes nos motivaban
- Irritabilidad o cambios de humor
- Dificultades en el rendimiento académico o laboral
- Trauma o experiencias difíciles